Nos hacemos eco de este engaño que suponen las famosas ecobolas. Entre sus milagros destacan que lavan sin ningun añadido mas, blanquean y desinfectan, ademas de ser ecologicas. Vamos toda una revolucion en el lavado.
Posiblemente habra que reconocer que son ecologicas, de hecho como no hacen nada tampoco van a ocasionar ningun daño al medio ambiente.
Posiblemente las conozcan: unas bolas de material plástico o cerámico, suaves, con formas y colores a veces llamativos, con huecos y que dentro tienen, como un sonajero, bolitas que suenan al agitarse. Pero no son sonajeros estas ecobolas, ekobolas, okoballs, o demás nombres que poseen estos artilugios con precios entre 15 y 50 euros, sino, aparentemente, la nueva revolución del lavado.Parecen efectivas y con sorprendentes poderes que consiguen lavar más blanco sin detergente. Y con otras maravillas que no podríamos imaginar viendo simplemente una bola hueca. Por ejemplo, una de las marcas que venden estos inventos, Wellos, dice que "aplicando la bioelectricidad y la hidrodinámica se ioniza el agua y de esta forma se cambia su estructura molecular mediante un proceso físico". Lo cual, si realmente tuviera sentido, supondría un hallazgo de premio Nobel.
En su modestia, los de estas bolas de lavado prefieren venderlas sin más, con tecnologías desarrolladas "en el continente asiático". Hablan de efectos magnéticos sin explicarnos que imantar el agua es algo que sólo funciona durante una cienmillonésima de segundo, es decir, que no sirve para nada.
(Esto no es nuevo de las ecobolas, aquellos imanes que vendían para poner en el grifo eran igualmente inútiles en magnetizar o desmagnetizar el agua. Pero la gente los compraba y los usaba como si fueran buenos, algo similar a lo que ocurre con estas bolas).
En otra web, Ekoball.com, donde afirman ser "distribuidores oficiales" de la bola en España (cabe pensar, viendo la abundancia de empresas y modelos diferentes, que se refieren a SU modelo), aseguran que la bola ioniza el oxígeno activando el agua naturalmente.
Por supuesto, no explican que este supuesto beneficio se produce sin más agitando la ropa sucia en agua. Pero aseguran además que tiene un efecto antibacteriano. Y esto es más sorprendente, salvo que mate a bacterias que se ahogan simplemente en agua.
Una vez más, nos encontramos la típica serie de afirmaciones de apariencia científica que, en el fondo, no quieren decir nada y simplemente ocultan lo obvio: todos estos poderes son simplemente inexistentes.
Y en la web de Ana Donaire, donde venden diferentes tipos, tiene uncluso la Ecobola Interfibra Ecocleen "5 en 1", que además de todo tiene rayos infrarrojos, que son una maravilla para el lavado y además quitan la cal. Esperen un momento... ¿rayos infrarrojos? La luz infrarroja existe, por supuesto, y de hecho la percibimos como calor. Cuando nos ponemos al Sol, notamos el calorcito y eso es debido a los "rayos infrarrojos" del Sol.
¿Pero eso lava realmente? No, es uno de los muchísimos intentos de las gentes que venden productos milagro, engañifas y demás para inventarse algo que suene bien.
Así que, dejando aparte iones, rayos y demás tonterías, la pregunta básica es: ¿realmente funcionan? Hace unas semanas, un vendedor de estas bolas se puso en contacto con quien esto escribe afirmándole que si bien ellos no se creían esas peregrinas explicaciones, lo cierto es que funcionaban. Que hicieran la prueba y lo comprobaran.
Pero ¿qué debemos comprobar? Les propongo hacer algo: usen menos detergente que lo que recomienda el paquete de detergente que habitualmente tienen para la lavadora. Será perfecto.
Incluso pueden hacer la prueba a lavar la colada SIN NADA DE DETERGENTE. Quien haya lavado algo a mano sabe que una parte importante del proceso es el agitar y menear la ropa. ¿Tanta amnesia histórica tenemos que se han olvidado de los lavaderos de los pueblos, de cómo un poco de arena o barrillo era mano de santo y que un simple jabón, un poquito, se estiraba para lavar todas las sábanas de la casa?
Conviene recordar que el fin de los fabricantes de detergentes es, principalmente, vendernos detergente. Si gastamos algo más, mejor, porque así de paso ellos se aseguran que la colada saldrá limpísima. Y con eso dejan contento al comprador.
Por eso, ante la evidencia de que hay manchas que simplemente con agua y frotando no se van bien, conviene lavar con algo de detergente. Una medida que empleo habitualmente es poner la mitad de lo que recomienda el fabricante.
Las ecobolas funcionan por eso, pero nadie ha demostrado que laven mejor que si no ponemos detergente. Por supuesto, los vendedores de las timobolas dicen que se ahorra dinero porque no se usa (tanto) detergente, pero podríamos contestarles que más se ahorra aún si tampoco compramos la bolita que ni tiene los poderes que dicen que tiene ni parece funcionar (o al menos nadie lo ha demostrado... a lo más a uno le mandan unos cuantos documentos escritos en coreano donde no explican tampoco nada sobre la eficiencia del invento).
Sé que muchos lectores tendrán la bola, y que muchísimos estarán convencidos de que funciona. Si les propongo que hagan la prueba de hacer un lavado sin la bola, seguro que escriben al foro diciendo que les ha quedado mucho peor, así que les ruego que hagan un pequeño protocolo a la hora de lavar. Designen a un juez que evaluará cómo queda la ropa. Sin estar él delante, preparen la ecobola y tomen una moneda.
Lancen la moneda: si sale cara, pongan la ecobola dentro; si cruz, guarden la ecobola. Y hagan el programa habitual. Luego, saquen la ropa y pásensela al juez imparcial. Y váyanse, sin decirle si fue cara o cruz, si con bola o sin ella. Esto es importante porque ustedes pueden darle muchas pistas. Que el juez diga si queda bien o mal, a su gusto. Y lo apuntan. En otra tabla, oculta al juez, usted apuntará si lavó con o sin bola.
Hagan esto un buen número de veces, porque la experimentación con método exige ante todo parsimonia y paciencia. Y al cabo de unos cuantos lavados comprueben si realmente, las veces en que sí estaba la ecobola el juicio de la limpieza fue mejor que cuando no estaba. Si es así, si esto sucede, por favor, comprueben si realmente el juez no sabía nada.
Algo que podría, por ejemplo, coordinar para tener diferentes jueces en diferentes situaciones (se me ocurre, y así pasan este mes divertidos en su portal, que proponga el experimento a los vecinos y con sus parejas hagan el proceso entero: más datos, más jueces, más imparcialidad...).
¿Se animan?












