En tiempos de recesión económica como el actual en los que la demanda del servicio de las tintorerías ha sufrido un descenso que en algunos casos supera el 35%, una de las mejores armas para compensar esta adversa tendencia es la diversificación de servicios. Algunos pensarán que esto requiere de una importante aportación de recursos y ¿como van a plantearse el emprender una ampliación de su estructura y efectuar un esfuerzo inversor cuando precisamente su flujo de ingresos está en niveles mínimos? Pues precisamente esta es la principal razón para acometer este proyecto. En los momentos de crisis, es cuando las empresas que saben renovarse y prepararse, optimizan sus procesos y estructuras para estar en primera línea de salida en el momento en que despega la economía y les permitan recuperar con creces las inversiones realizadas y consolidar posiciones dominantes respecto su competencia.















