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Control de calidad en el lavado y tratamiento de ropa hospitalaria

CONTROL DE CALIDAD EN EL LAVADO Y TRATAMIENTO DE  ROPA HOSPITALARIA

La eficacia del servicio de lavandería hospitalaria, estriba en la medida en que los perceptores de dicho servicio se olvidan de que este existe.

Pero para ello, el lavado y acabado de la ropa hospitalaria debe tener en cuenta unas atenciones y unos parámetros de proceso muy especiales entre los que cobran especial relevancia los siguientes:

  • La carga de suciedad e infecciones que transporta ese tipo de ropa y que puede transmitir si no es totalmente higienizada.
  • La disminución de defensas que tienen los enfermos y que les hace muy receptivos a las infecciones hospitalarias.
  • La delicada condición que tiene la piel de los enfermos.
  • El tiempo que éstos deben soportar el roce de las prendas.
  • La intensidad con que este roce se realiza.
  • El alto coste de la ropa que obliga a utilizar procesos que no acorten su vida útil.

Por éstos motivos, durante el proceso de lavado, tratamientos de desinfección y acabado de la ropa, deben realizarse de forma  continua y escrupulosa diversos controles de calidad y  análisis, tanto  químicos, físicos, fisicoquímicos y bacteriológicos.

Para ello, la lavandería es necesario que  disponga de un laboratorio interno, estando a cargo del mismo un Ingeniero Químico Superior.

 

1.- PROCESO DE LAVADO

1.1. CAUDAL DE AGUA

Dentro de cada módulo de la máquina ha de garantizarse el caudal de agua que garantiza el nivel de baño suficiente para que la suciedad sea transportada fuera de la máquina y para que el paso de la ropa, de un módulo a otro, se realice sin dificultad.

En este sentido el agua actúa  como transportador y lubricante. Por ello:

  • Ha de controlarse el perfecto estado de las aberturas de entrada del agua a la máquina mediante su revisión y limpieza cada quince días.
  • Hay que controlar en cada turno, los caudales de Prelavado, Lavado y Aclarado
  • Ha de comprobarse dos veces al mes, que los desagües de las distintas zonas de la máquina estén perfectamente limpios, para que no se inunde la máquina interiormente y el flujo de aguas se realice correctamente.

 

1.2. CARGA DE LA ROPA

Los trenes de lavado han de tener una gran capacidad para admitir, sin embozos, errores de carga.  Aun así, pueden surgir problemas cuando se sobrecargan varios módulos seguidos, que además puedan contener plásticos que se inflan dentro de la máquina. Por ello es necesario controlar:

  • La cantidad y composición de la ropa que se carga; cada carga es pesada y controlada su composición, y
  • Si el ritmo de la cinta sigue sincronizado con el de la máquina.

 

1.3. ANALISIS QUÍMICOS

Dureza: Límites: 7 a 12º HF

Deben efectuarse de 4 a 8 análisis diarios. Estos controles  son necesario para evitar problemas de aclarado, lavado y de incrustación. Todos ellos producen un considerable aumento de rechazo.

  • HF < 7 Problemas de aclarado = Dificultades de calandrado.  Problemas de corrosión en tuberías = Aumento del rechazo, por descomposición del agua oxigenada.
  • HF > 12 Problemas de incrustación = Dificultades de calandrado y aumento del rechazo por mal lavado.

 Alcalinidad (T.A.C.)

Este análisis permite conocer la concentración de productos alcalinos en el agua de los aclarados,  así como en la máquina. Han de realizarse  diariamente de 8 a 16 análisis.

T.A.C. agua de red: límite: 250

Cuando el T.A.C. es superior a este límite se producen problemas de aclarado y de calandra. También pueden aparecer manchas amarillas y/o amarilleo general en la ropa, así como dermatosis en los enfermos.

T.A.C. agua de prensa: Límite: 150 - 250

Límites que se establecen teniendo en cuenta el TAC habitual (Na2CO3) del agua de entrada de la  lavandería.

T.A.C. interior de máquina (Control dosificación de detergentes).

T.A.C. de prelavado

T.A.C. de lavado

- Control de dosificación de detergentes.

- Control de caudal de baños (1.8 m3/h).

 1.4 OTROS ANÁLISIS QUÍMICOS.

Oxígeno.

Control de la dosificación del agua oxigenada con una frecuencia de un análisis por hora de trabajo.

Control de vapor.

Contenido de hierro límite: 0.15 ppm

El hierro produce la descomposición del agua oxigenada lo que motiva un aumento del rechazo y la destrucción catalítica del tejido. Este control se repite con una frecuencia de 4 análisis diarios.

 1.5 ANALISIS FISICOS

Temperaturas en el túnel.

- Humectación = 30º C.

- Prelavado = 45º C

- Lavado = 70º C

Control de vapor.

Título del vapor. Límite: 0’85.

El título de vapor influye notablemente en la calidad del lavado, rendimiento de la calandra, tren de secado de batas como asimismo en el rechazo de la ropa.

  1.6 ANALISIS BACTERIOLOGICOS

Periódicamente, y por personal especializado de la máxima cualificación, se controla:

  1. a) Poder virucida y bactericida del proceso de lavado.
  2. b) Carga bacteriana en diversos puntos de la lavandería.
  3. c) Ausencia de bacterias en la zona limpia así como en el transporte de ropa limpia.

El proceso de lavado tiene, primeramente, que garantizar una perfecta desinfección. No obstante, el proceso, tiene que ser lo suficientemente suave como para no resecar el algodón; es decir que no pierda las sustancias naturales que le confiere su característica suavidad. Para ello, se realizan los siguientes análisis:

Además de agua descalcificada, utilizada en baños, deben utilizarse detergentes y aditivos que impidan cualquier tipo de incrustación. Hay que tener en cuenta que las incrustaciones (que casi siempre están formadas por sales alcalinas) además de la agresión por el roce que pueden producir por su aspereza, se disuelven después, durante el uso de la prenda (babas, sudor, orines, cremas, etc.) pudiendo agredir químicamente la piel de los niños.

También debe tenerse muy en cuenta que, una parte importante de las incrustaciones son de tipo orgánico, lo que las convierte en excelentes caldos de cultivo bacteriano.

Para ello, y siendo muy difícil, en la práctica, lograr una eliminación completa de incrustaciones, la ropa de niños tiene que ser sometida periódicamente a procesos especiales de desincrustación.

 1.7 EL PROCESO DESINFECTANTE

Para esta clase de ropa, teniendo en cuenta  lo expuesto anteriormente,  aplicaremos inicialmente un prelavado suave a 45º C,  para eliminar de la ropa la mayor cantidad posible de carga. Seguidamente aplicaremos  un tratamiento de  termo-desinfección; (este es un tratamiento con jabón natural, detergentes y agua oxigenada). El desinfectante ideal para esta clase de ropa es el agua oxigenada ya que, al descomponerse en agua y oxígeno, no deja residuos como otros desinfectantes de tipo clorado) durante 12 minutos a 70º C, donde se mantiene un pH 11 y una concentración mínima de 200 miligramos de oxígeno activo / litro de baño.

 1.8 EL PROCESO DE ACLARADOS

Por medio de este tratamiento se eliminan totalmente las sustancias utilizadas para el higienizado de la ropa. No obstante, es imposible conseguir una dilución total, por medio de simples aclarados lo que nos  obligará a tomar las siguientes precauciones.

  • Lograr, por medio de las correspondientes técnicas de niveles de baño y relaciones de carga, el máximo intercambio entre el baño libre y el absorbido.
  • Realizar, en el penúltimo aclarado, una cuidadosa neutralización de álcalis y blanqueantes (en el caso de empleo de lejía y cloro).
  • Conseguir mecánicamente la máxima hidroextracción de manera que el residuo, que quede después del secado térmico, sea mínimo.

La optimización de estos tratamientos y cuidados se consigue en un túnel de lavado continuo, en el que se controlan todos los procesos informáticamente.

 2 PROCESO DE ACABADO

El control de calidad durante el proceso de acabado, tiene como objetivo fundamental, el entregar la lencería a utilizar por el cliente según el protocolo establecido y sin prendas que dificulten el trabajo interno del servicio de ropería (recepción, distribución, cambio).

Para ello existen las siguientes normas de actuación:

2.1 En la introducción de cada una de las máquinas, han de  rechazarse todas las prendas que tengan:

  • Roturas
  • Manchas de fármacos.
  • Ruedas de manchas varias.

2.2 Al final del proceso ha de hacerse una separación y clasificación de la lencería según su estado:

  • Para su correcta utilización.
  • Con roturas.
  • Con manchas no recuperables.

 2.3 Para que el cliente pueda informarnos en qué condiciones recibe la ropa, la lencería apta para el uso, ha de acompañarse de una ficha de fácil cumplimentación en la que consten los siguientes   datos generales:

  • El tipo de prenda.
  • El nº del productor o equipo que la ha procesado la ropa.
  • La clase de defecto observado.

 2.4 Por lo que a la ropa de forma se refiere, ésta se controla unitariamente. Este control, se realiza con una ficha de la que el cliente tiene siempre el original, y que comprende:

  • El tipo de prenda.
  • El color.
  • La expedición del cliente.
  • La recepción en la lavandería.
  • La expedición de la lavandería.
  • La recepción por el cliente.

 3 OTROS CONTROLES Y ESTUDIOS DE INFORMACIÓN AL CLIENTE

  1. Control mensual del grado de suciedad general, como diferencia del peso neto de la ropa sucia y el de la ropa limpia.
  2. Control periódico del grado de suciedad por tipo de prenda.
  3. Control periódico de las roturas por tipo de prenda sobre ropa en sucio.
  4. Control sobre el comportamiento de los fármacos en el proceso de lavado y sobre el tejido.
  5. Estudios sobre encogimientos de tejidos, duración del mismo, con detalle del nº de lavadas (de limpio a limpio).
  6. Otros estudios que con respecto a la lencería puede solicitar la Entidad cliente.